PEQUEÑA REFLEXIÓN ACERCA DE LAS NARRATIVAS POSTMODERNAS.
PEQUEÑA REFLEXIÓN ACERCA
DE LAS NARRATIVAS POSTMODERNAS:
Siempre me he declarado
fan de la filosofía cristiana, la he seguido desde un punto de vista laico, y
sé reconocer que llega un punto en el que esa filosofía cristiana se contamina.
De hecho a la iglesia católica la llaman la prostituta sagrada, ya que del
mismo modo podemos ver a la Iglesia como guardiana de la moral y de lo más
sublime hasta que se mezcla con el poder y acaba siendo la cortesana que acaba
en la cama de cualquier emperador de turno. Por tanto, el orden, una vez
establecido, debe ser un equilibrio dinámico. En el momento en el que se
cosifica, la iglesia pasa a ser algo que se pone "al servicio de". En
este sentido es la parte donde se puede estar de acuerdo con los postmodernistas.
Cualquier moral acaba
convirtiéndose en un "instrumento de", como con la Iglesia. Y eso es
algo que podemos estar viendo ahora mismo desde una perspectiva desde la
izquierda, pero es algo que ha ocurrido desde una perspectiva de la derecha.
Lo que pasa es que los valores morales sobre los que se sustentaba la sociedad
y las narrativas anteriores, han caducado. Pero si antes hacías checking con
los valores predominantes de hace 1 siglo, podíamos encontrar que éstos eran la
pureza, el valor, la fidelidad a la patria... Entonces ahora se ha
cambiado el relato hacia la izquierda, y lo que noto con la izquierda ya no es
el cómo plantean estos dilemas morales, que pueden estar equivocados o no, el
problema es cómo lo formulan y cuál es el grado de compromiso con estos valores.
Muchas veces pareciera que son como una moda de quita y pon. Hoy toca ser
feminista, mañana ecologista y pasado transactivista. Entonces yo noto que ese
grado de preocupación por según qué cuestiones no se acompaña de un esfuerzo
por conocer esas cuestiones. Al final la única conclusión posible es que
hay un buen elemento de marketing social.
Es necesario conocer que
el prisma a través el cuál la gente postmoderna mira (conoce) las cosas
(dirigir la mirada a algo es conocer), lo hace desde un punto de vista
univariable. Y eso es algo de lo que Jordan Peterson se queja mucho: “Nunca
hagas un análisis univariable de las cosas, porque estarás incurriendo forzosa
y deliberadamente en un sesgo. No hay ni una variable ni un modelo en
este mundo que pueda ser explicado por una sola variable. Y si aún así lo
logras, revisa tu modelo porque te estás equivocando.” Cualquier
problema que atenemos, el cambio climático, la guerra entre sexos, los
problemas del racismo, etc… hay que tener en cuenta que apelan a unos sesgos
cognitivos que se pueden catalogar en: la producción de indignación, promesa de
una utopía y la apelación a la identidad. Si eres capaz de crear estas 3
narrativas dando una explicación plausible lo tienes hecho. Eso acabará mal,
siempre acaba mal. Pero es algo inherente al ser humano con una fuerza de
atracción gigante.
Para que se entienda se
puede ilustrar con ejemplos. Pongamos feminismo:
A las mujeres nos humillan
y nos asesinan y esa es una realidad en la que estamos viviendo, el problema
son los hombres y la variable heteropatriarcado, entendiéndolo como un sistema
que somete a la mujer y la oprime que atraviesa a todos los estratos sociales y
áreas culturales. (Estos serían los axiomas principales en los que se
sustenta la variable “feminismo”, los cuáles no necesitarían probatura por
resultar evidentes.) Y en el momento en el que las mujeres podamos solucionar
esto se acabarán con todas las muertes, asesinatos sometimientos, acosos,
frustraciones que podemos sentir las mujeres, y viviremos en un mundo feliz y
en igualdad. Esto es algo atractivo porque interpela a sentimientos y
emociones que pueden haber vivido muchas mujeres. Con lo cual se utiliza ese
elemento agregador y unifica todos los problemas que esta persona ha tenido a
lo largo de su vida en algo que es sencillo de entender. Y eso tiene un
poder de atracción brutal. Y esa forma cerrada de pensar donde te dan un pack y
ese pack te dice como debes actuar y te da todas las soluciones a los problemas
del mundo y te sirve para juzgarlo, eso ha traído problemas siempre, porque son
patrones que el bando de enfrente también va a copiar. Esa forma de
pensar dotada en una superioridad moral que, ojo, puede tener un grado de
verdad, no está siendo ajustada con muchas variables sino solo con una.
Entonces se genera una narrativa que es: la ideología.
Y a modo de conclusión aquí se puede ver claramente la diferencia entre sabios e intelectuales. Entendiendo que el sabio era capaz de identificar de forma acrítica los argumentos que el adversario lanza y aterrizarlos a un código a partir del cual analiza nuevas ideas que nos pueden servir a los dos. Y el intelectual sería una persona que en lo único que está interesado es a limitarse a la defensa de un cuerpo de ideas muy fijas del que no va a ser capaz de salir por el sentimiento identitario que hay detrás.
Hay que recuperar el concepto de sabiduría, que es una mezcla entre inteligencia y fortaleza de carácter, alineada a la virtud en vida como término filosófico.
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