TE QUIERO
TE QUIERO
¿Cómo podemos ser capaces de reunir la suficiente fuerza para
seguir adelante ante la inevitable desaparición de alguien a quien amas? ¿Debemos ser capaces de aplacar la angustia y la desesperación ante el abandono trágico de la muerte anunciada? ¿Por qué vivir si vamos a
morir?
La vida es una tragedia, pero la tuya, la nuestra, puede ser deslumbrante
con la perspectiva correcta. Si hay un pecado contra la vida quizás radique
menos en desesperar de ella, en esperar otra vida, en eludir la implacable
grandeza que tenemos. El antídoto frente a la vacuidad de una vida sin propósito
es la aceptación desenfrenada de todo lo que nos rodea, pues para exisitir de
esta forma hemos de rebelarnos frente al absurdo de nuestra condición. Evitar el desamor del mundo no hace nada para alterar su indiferencia intransigente, solo la afirmación
puede darnos la deteminacion de querer seguir viviendo. En palabras de Albert Camus:
Cuando soy mas cierto que cuando soy el mundo, mi copa
rebosa antes de que tenga tiempo de rebosar. La eternidad esta ahí y la estaba
esperando. Lo que deseo ahora ya no es felicidad, sino simplemente conciencia. El
lado equivocado y el lado correcto. Sabía que millones de ojos contemplaban el
paisaje, y para mí fue como la primera sonrisa del cielo. Este paisaje que
ahora experimento me saca de mi mismo en el sentido más profundo de la palabra.
Me aseguró que si no fuera por mi amor, y por el maravilloso grito de estas
piedras, nada tendría sentido.
Suele decirse que así se da la felicidad, en sorbos, en momentos fugaces. Cuando el niño espera la Gran Felicidad, esa felcidad ideal y absoluta, ese es el vacío existencial del adulto. Cuando ante el pequeño fragmento de este fenómeno tan inmenso que es la felicdidad, se dejan pasar o no se aprecian las pequeñas felicidades, las únicas que han existido siempre. Experimentaremos pues, todo lo que la vida nos arroje como pequeños fragmentos de felicidad, y adoptaremos la perspectiva adecuada para que aquello que antaño nos afligía y nos aletargaba, ahora sea una pequeña luz estelar de felicidad: Agonía, tristeza, depresión, esperanza, lujuria, amor, ambivalencia, duchas frías, árboles calcinados, niños riendo, una enfermera simpática, un beso que llevabas meses esperando, paisajes yermos, paisajes frondosos, tumores malignos, amor puro y desinteresado, carcajadas a medianoche, llantos a medianoche, conversaciones eternas en la bañera, familiares que se mueren, hijos que nacen o nacerán, flores que brotan, pasillos que no van a ninguna parte, un ramo de flores, una carta de amor, esfuerzos inútiles, toallas mojadas, los pies fríos bajo las sábanas, malas decisiones, dentelladas permitidas, el verdadero y genuino amor, la imposibilidad de crecer juntos, quemaduras por el sol, paseos por el campo, el triunfo de alguien a quien amas, metas cumplidas, bandadas de pájaros, una tarde de verano, un beso en la frente... Al aceptarlo todo como felicidad, nos revelamos valientemente contra el absurdo de la existencia, del desencanto y las bofetadas de la vida. Solo adoptando la posición correcta ante la incertidumbre, podemos ser auténticamente felices. Solo a través de la aceptación plena, podemos ser verdaderamente libres. Atrévete a ser feliz. Te quiero.

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